sábado, marzo 21, 2020

Cuarentena 4 (21/03/20)

Ayer no escribí, creo que es día 6 de cuarentena o confinamiento. Acabo de llegar de hacer la compra, un conocido, me ha comentado que estaba deseando llegar a casa. Si al principio del confinamiento veíamos salir a la calle, a comprar o a ir a trabajar, como una liberación, ahora seis días después y viendo como aumentan los casos y los fallecidos, salir a la calle empieza a dar miedo, o al menos respeto. Lo cierto es que conforme avanzan los días la gente en la calle disminuye. Ayer al ir a trabajar aproveché para hacer algunas fotos de calles y plazas vacías.
En casa, seguimos bien, estoy trasponiendo partituras de marchas de semana santa de clave de sol a clave de fa, para que las pueda tocar Javi con el fagot. Y pensar que yo hace unos meses a penas sabía lo que era una clave musical y ahora me veo escribiendo corcheas, puntillos y silencios, en fin.
El profesor de fotografía del curso de la UP, nos ha propuesto ejercicios por wassap, el primero un bodegón de desayuno, entre Isabel y yo preparamos un desayuno digno de reyes, bizcocho, magdalenas, frutas, café, yo eché la foto,pero no ha sido elegida entre las mejores, tengo que seguir entrenando mi ojo fotográfico. Para hoy tenemos una foto sobre el confinamiento, yo he tomado un autorretrato a contraluz mirando por un ventanal, veremos que piensa.
El trabajo continúa flojo, pero lo cierto es que no falta, veremos a ver cuando llegue el momento de facturar y cobrar lo facturado.
El que me tiene alucinado es mi cuñado Paco, que capacidad de trabajo, se pasa el día delante del ordenador y hablando por el móvil, trabajando de manera continua de 8 de la mañana hasta después de las 9 de la noche, a las 20 horas para para aplaudir unos minutos desde la puerta de su casa o de la mía.
El momento aplauso es emocionante, cada vez más gente se asoma al balcón a aplaudir, la gente pone música, está triunfando resistiré, aunque cada vez la variedad es mayor, también abunda cada vez más quien aprovecha para poner las caretas o el tres. La policía local, y ayer también los bomberos, colocan varios coches en la plaza de Óvalo y hacen sonar las sirenas. Ayer un amigo, por teléfono, me confesaba que se le hace un nudo en la garganta, nunca lo hubiera imaginado de una persona como él.
Hoy sería la misa del Cristo Yacente, en el grupo de wassap del Cristo, hemos quedado para hacer la oración en común. Mañana serían los anuncios, en los grupos del Paso Azul nos están pidiendo que a las 12:30 pongamos las caretas por lo balcones, a ver como queda.
Lo cierto es que aunque quizás un mal menor, es una pena que nos hayamos quedado sin procesiones, son muchas las ilusiones y el esfuerzo que pone mucha gente para esos días, siento pena sobre todo por los más jóvenes que esperan las procesiones cargados de ilusión. Los niños de la banda egipcia, niños de colegio que nunca han salido en procesión y que llevan meses ensayando, al final se tienen que quedar en casa. Comarcal televisión va a poner las procesiones por la tele, las veremos, imagino que pasaré un rato entre malo y malísimo.

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